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La Oyà conocida popularmente es una barriada situada en la calle Máximo Gómez entre Manuel del Socorro y Tristán de Jesús Medina, otrora calle de la Amargura y el Callejón del Ángel, respectivamente, en la parte Norte de la ciudad de Bayamo, colinda con las vegas del río Bayamo en la provincia de Granma, Cuba .
En este lugar hace muchos años por donde hay una pequeña plaza, existía una profunda cavidad debido a un accidente del terreno, era un hoyo, adonde iban a parar todo tipo de desechos sólidos y líquidos, de ahí toma su nombre La Oyá, sin embargo, hay quien expone la tesis de que era conocido por La Hoyada, pero utilizamos para la weblog el de La Oyá , es el que aún prevalece y según descendiente de sus primeros pobladores, de esta manera lo han escuchado siempre.
En un costado de este hueco había una sola casa, su dueño era José Martínez según documento que contiene el patrón de Bayamo de los años 1865 al 1868.
En 1901fueron construyendo viviendas de yagua y guano, tablas, embarradas entre otras; poco a poco llegaron nuevos habitantes a este lugar considerándolo en la actualidad el barrio que menos se muda y ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad.
Con el tiempo fueron rellenando esos hoyos convirtiéndolos en solares yermos sobre los que levantaron casas de diversas familias.
Olga Barbán vecina de 82 años de edad, una de los maradores más viejos de esta barrriada, cuenta:
“ Resido aquí desde los 13 años, vine con mi familia de Manzanillo, en aquel tiempo, vivía la familia Medel Joaquina, abuela de una de las descendientes que todavía radica aquí, en una casa de tabla muy grande en un costado del hoyo, que daba para la calle Manuel del Socorro, en sus alrededores, en la calle del Generalísimo, Máximo Gómez, la otra casa pero de embarrado era de Joaquina Medel, de procedencia muy pobre; y la de Manrique en otro de los laterales esquina a Manuel del Socorro, que por tener mayores ingresos propició una de las primeras transformaciones del sitio., un parquecito infantil con gravilla, pusieron unos columpios , tiovivo y algunos bancos de madera”.
Este terreno se transformó en un área de juego para todos sus moradores, especialmente para los niños.